Conflicto en Franja de Gaza 2008-2009

La crisis de Gaza de 2008 comenzó el día 17 de enero cuando en respuesta al lanzamientos de 50 proyectiles Al Kasam, instigados por el movimiento islamista Hamás, contra blancos civiles israelíes – escuelas, casas, fábricas – sobre la ciudad de Sederot desde ese territorio, Israel respondió los ataques y posteriormente procedió al cierre de los pasos fronterizos terrestres con la Franja de Gaza, reduciendo la entrada de combustible y suministros, realizando, de hecho, un bloqueo parcial a la Franja de Gaza. La falta de combustible obligó a cortar el suministro eléctrico.

Tras varios días de carestía, el gobierno islamista voló parte de la frontera con Egipto y los palestinos salieron en masa para aprovisionarse. La destrucción del muro fronterizo entre la Franja de Gaza y Egipto se realizó el 23 de enero de 2008, después que milicianos del Hamás lo dinamitaran cerca del cruce de la frontera en Rafah. Las Naciones Unidas estiman que la mitad de los 1.4 millones de habitantes de la Franja de Gaza cruzaron la frontera en busca de suministros.

El 27 de enero, el Primer Ministro de Israel, Ehud Olmert anunció que Israel permitiría el suministro de alimento, medicina y la energía necesaria en la Franja de Gaza.

En los cinco primeros días, los gazanos gastaron unos US$ 250 millones en la ciudad de Arish, en el Norte de Egipto. La enorme demanda causó una inflación desenfrenada de precios y escasez de alimentos.

Desarrollo

En enero de 2008, la escasez de alimentos y energía alcanzaron un nivel crítico. El 20 de enero funcionarios de Naciones Unidas pidieron a Israel que abriera los pasos fronterizos con la Franja, advirtiendo que la violencia y el desprovisiamiento para 1,4 millones de palestinos provocaría una crisis humanitaria.

Después de la preocupación internacional sobre la inminente crisis, Israel suavizó las restricciones durante un día, permitiendo el envío de combustible para la central eléctrica de la Franja de Gaza y aceite de cocina.

El 22 de enero, hubo tiroteos después de que un grupo de manifestantes de Hamás, en su mayoría mujeres, obligó a abrir la puerta del cruce de frontera, en Rafah, ingresando a Egipto.[10]

En la madrugada del 23 de enero, militantes enmascarados realizaron una serie de explosiones a lo largo del muro fronterizo, permitiendo a cientos de miles de palestinos cruzar a Egipto.[11] Entre 200.000 y 700.000 palestinos cruzaron la frontera para comprar artículos en tiendas de las ciudades egipcias de Rafah (mirar el Paso de frontera Rafah) y Al-Arish.[12] [13]

Aunque Egipto autorizó a los gazanos a entrar en Egipto, no les permitieron viajar muy lejos; prohibiéndoles trasladarse más allá de El Arish.[14] Egipto dijo que no iba a utilizar la fuerza para devolver los palestinos. [24]. El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hossam Zaki, matizó que la frontera volvería a estar cerrada otra vez cuando todos los palestinos hubiesen vuelto.[15]

Funcionarios de seguridad israelíes afirmaron que los militantes realizaron las explosiones en el muro fronterizo para enviar hombres armados al Sinaí para infiltrarse posteriormente en Israel a través de la frontera egipcia-israelí.[16] Los funcionarios dijeron que los militantes estaban ansiosos por atacar nuevamente en respuesta a los ataques israelíes en las últimas semanas y predijo ataques en el Sinaí dentro de las próximas dos semanas.

El 24 de enero el Consejo de Derechos Humanos de la ONU condenó a Israel por 15ª vez en menos de dos años, a pesar de que el procedimiento fue boicoteado por Israel y los EE. UU. En respuesta, el embajador israelí ante las Naciones Unidas, Dan Gillerman afirmó «No escuché al señor Holmes describir que 4.200 misiles que fueron lanzados hacia las ciudades israelíes apuntaron, al matar bebés y niños inocentes, a una crisis humanitaria». ya que en dicha condena no se hizo mención a los ataques con misiles hacia blancos civiles realizados desde la Franja de Gaza. Quince países, entre ellos siete de la Unión Europea se abstuvieron en la votación. Los embajadores de la UE dijeron que se abstuvieron porque «preocupaba el carácter parcial de la resolución». Ante la presión internacional durante ciertos días del bloqueo, Israel optó por suavizar temporalmente las restricciones a los palestinos.

El 25 de enero fuerzas de seguridad egipcias bloquearon casi todos los puntos de entrada ilegales a lo largo de la frontera con la Franja de Gaza para intentar contener el flujo de palestinos que querían cruzar, para ello colocaron alambre de púas a lo largo de la misma. Sin embargo militantes palestinos abrieron nuevos boquetes con excavadoras para que pasase la población.

Después de las reparaciones, los palestinos utilizaron una excavadora para destruir una de las nuevas vallas, creando una apertura nuevamente. Entrado en su quinto día, la policía de fronteras de Egipto empezó a prohibir la entrada en Gaza en vehículos y se les bloqueó el camino más allá de Rafah a El Arish. En Rafah apenas se dejó de comprar, y Egipto decidió restringir el reabastecimiento en El Arish y Rafah, para dar fin a nuevos cruces y restablecer el orden y control de la frontera.

Egipto, que no quiso atacar a la población palestina, replegó sus fuerzas de seguridad y aceptó un plan para que el presidente de la ANP, Mahmud Abbas, del partido moderado Al-Fatah, controle el paso de Rafah. Abbas por el momento se niega a hablar con los fundamentalistas de Hamás que controlan la Franja de Gaza, por temor a que Israel no suspenda las negociaciones por ello. Por ese motivo el plan sería difícil de aplicar, ya que el movimiento islamista Hamás se niega a aceptarlo al evitarse su participación.

Diciembre 2008

El bombardeo de la Franja de Gaza de diciembre de 2008, denominado Operación Plomo Fundido (hebreo: מבצע עופרת יצוקה‎) por las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), es una campaña de bombardeo aéreo del ejército israelí sobre varias ciudades de la Franja de Gaza (Territorios Palestinos), que tuvo inicio el 27 de diciembre de 2008 y que continúa en la actualidad. Está dirigida contra objetivos de la infraestructura de la organización Hamás, principalmente puertos, sedes ministeriales, cuarteles de policía y los túneles subterráneos que comunican la Franja de Gaza con Egipto.

Se trata del ataque más mortífero del conflicto árabe-israelí en los últimos cuarenta años, que ha dejado hasta el momento 417 palestinos muertos y 2.000 heridos, según el Ministerio de Sanidad de Hamás en Gaza, en su mayoría militantes de Hamás. Sin embargo, hasta el momento se han reconocido 160 víctimas civiles palestinas, el 40% del total, según los servicios de emergencia de Gaza. Debido al gran número de heridos graves y edificios destruidos, el número de muertos es provisional y es probable que continúe aumentando mientras continúe la operación.

Inmediatamente después del inicio de los bombardeos, los grupos armados palestinos en la Franja de Gaza respondieron con el lanzamiento de centenares de cohetes hacia Israel, que hasta el momento han provocado la muerte de un soldado y tres civiles israelíes, tras alcanzar las ciudades de Sderot, Ascalón, Ashdod y Beer Sheva. Los líderes de estos grupos armados hicieron un llamamiento a la Tercera Intifada contra Israel y a la reanudación de los atentados suicidas.

Fuentes militares israelíes informaron de que el objetivo de este ataque es destruir la “infraestructura terrorista” y la capacidad militar de Hamás, y que los ataques aéreos “continuarán, se expandirán y se intensificarán si es necesario” como respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de milicianos palestinos: desde que acabó el alto el fuego hasta el comienzo de la ofensiva, más de 200 proyectiles impactaron en Israel. El ministro de defensa de Israel Ehud Barak declaró: “Hay un tiempo para la calma y un tiempo para la lucha, y ahora ha llegado el momento de luchar”. En tanto que el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, advirtió de que “puede llevar tiempo, y todos y cada uno de nosotros debe ser paciente para que podamos completar la misión”.

Causas

La situación entre palestinos e israelíes se encuentra en crisis desde las elecciones legislativas de Palestina de 2006 en las que el partido Hamás, considerado una organización terrorista por la Unión Europea, los Estados Unidos, Israel, Japón, Canadá y Australia, salió elegido. En junio de 2007 comenzó el bloqueo israelí sobre la Franja de Gaza, el observatorio de la ONU para los derechos humanos pidió que se levantase el “estado de sitio” y se reabriese el paso de alimentos, medicinas y carburante. Amnistía internacional reportó que la situación se estaba agravando en la Franja y que era la peor “desde el comienzo de la ocupación israelí” hacía 40 años.

Lanzamiento de proyectiles

Restos de un cohete Qassam lanzado desde la Franja de Gaza

El Gobierno israelí afirmó que el lanzamiento de cohetes Qassam por parte de Hamás y otras organizaciones palestinas contra el sur de Israel era la causa principal para lanzar su ofensiva contra la Franja de Gaza. Los Qassam son cohetes simples de acero, con menor capacidad destructiva y puntería que otros cohetes como los Katyushas, conocidos por ser utilizados por Hezbolá durante la Guerra del Líbano de 2006. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, los cohetes Qassam han matado a 16 personas desde junio de 2004.

En Israel, el lanzamiento de cohetes contra el sur de su territorio es un tema sobre el que la sociedad se encuentra especialmente concienciada. Desde enero de 2008 hasta el inicio de los bombardeos, unos 3.000 cohetes lanzados desde la Franja de Gaza impactaron en territorio israelí. Estos lanzamientos provocaron la muerte de cuatro personas y heridas de distinta consideración a otras 270. Las ciudades más afectadas por el impacto de cohetes son aquellas más próximas a la Franja de Gaza, fundamentalmente Sderot y Ascalón, aunque también Ashdod y Netivot.

El inicio de los lanzamientos

Los Qassam comenzaron a ser utilizados por los militantes palestinos desde 2001, aunque su lanzamiento aumentó a partir de 2006, tras la victoria de Hamás en las elecciones legislativas, y el consiguiente bloqueo internacional. En septiembre de 2007 Israel declaró “entidad hostil” a la Franja de Gaza como consecuencia del lanzamiento de cohetes, lo que implicaba la posibilidad de cortar a la Franja el suministro de agua, combustible o electricidad. Esta decisión provocó el empeoramiento de la situación en la Franja, así como el aumento de los cohetes lanzados hacia Israel.

Según comentaba en diciembre de 2007 Giora Eiland, ex director del Consejo de Seguridad Nacional israelí, para un reportaje de la BBC: “Su fuerza está justamente en su debilidad”. Eiland, un oficial de alto rango retirado, sostenía que es “un problema tecnológico, no operativo ni de inteligencia”, agregando que no existe un medio en el mundo que pueda localizarlos a tiempo y destruirlos: “Cuanto más primitivo es el cohete, más difícil es interceptarlo y alterar su acción”. Mientras la tecnología no ofrezca una solución, Eiland consideraba dos opciones: bien conquistar el territorio o bien “crear una situación en la que el otro lado no es que no pueda disparar sino que no quiera, que decida que no le conviene”. Opinión que compartía Yaakov Amidror, general israelí retirado, ex comandante del Colegio Superior de Seguridad Nacional y en la fecha jefe de proyectos de un instituto de investigación en Jerusalén, poniendo el ejemplo de Cisjordania: “De allí no disparan Qassams, porque nosotros controlamos el territorio y no permitimos que nadie produzca los cohetes ni los dispare”. Pero admitía que la conquista de una parte de la Franja de Gaza es “una decisión mucho más compleja” tanto política y militar como internamente, tras la retirada de Gaza. “No estoy seguro de que no vaya a decidirse eso, pero esta opción tiene serias dificultades”.

La tregua de junio de 2008 y la intensificación del conflicto

En junio de 2008, Israel y Hamás llegaron a un acuerdo para mantener una tregua durante seis meses. En ella, se comprometieron a cesar las hostilidades y a reabrir progresivamente las fronteras para permitir el paso de productos de primera necesidad. Ninguna de las dos partes cumplieron los requerimientos que habían firmado: Israel continuó con sus incursiones militares en la Franja de Gaza, y la llegada de camiones con ayuda humanitaria para la población palestina se permitió con cuentagotas. Por su parte, Hamás y el resto de organizaciones armadas palestinas continuaron con el lanzamiento de cohetes al sur de Israel.

El fin del alto al fuego ocasionó la reavivación del conflicto que arreció con los lanzamientos de los llamados proyectiles Qassam, artilugios de fabricación casera manufacturados por distintas facciones de los movimientos militares, paramilitares, terroristas o de resistencia activos en la Franja de Gaza. Desde 2001 han muerto 13 personas en el sur de Israel por los cohetes Qassam; desde el alto el fuego se dispararon unos doscientos, que no provocaron ninguna víctima mortal israelí, pero sí palestinas: los Qassam carecen de puntería y alcanzaron una casa palestina matando a dos niñas a mediados de diciembre.

Consideraciones y víctimas

Corresponsales de Al Jazeera en Gaza han informado de que Israel estaba atribuyendo a Hamás, que gobierna de facto en la Franja de Gaza, los ataques al territorio israelí, a pesar de que fueran llevados a cabo por otras facciones palestinas.

A finales de junio de 2008 Naciones Unidas publicó un informe que determinaba que antes de que la Yihad Islámica disparara su primer cohete, Israel había violado la tregua en la Franja de Gaza en siete ocasiones, la primera un día después de la entrada en vigor de la misma. Esto contradiría la posición israelí de que el alto el fuego, firmado en el Cairo por Israel y las milicias palestinas de la Franja de Gaza y en vigor desde el 19 de junio, fuera roto por grupos armados palestinos. También menciona que la mayor parte de dichas violaciones se refieren, según Naciones Unidas, a disparos de tropas israelíes contra campesinos que acudían a trabajar cerca de la verja que separa la Franja de Gaza de Israel. Uno de estos incidentes, ocurrido el 22 de junio, provocó el primer disparo de un cohete contra Israel.

A principios de diciembre Amnistía Internacional informaba que “las fuerzas israelíes han matado a unos 20 palestinos, en su mayoría extremistas, pero también dos niños, en ataques aéreos y de otro tipo desde el 4 de noviembre.” Por otro lado, “los grupos armados palestinos han reanudado los disparos de cohetes desde Gaza contra ciudades y pueblos israelíes cercanos, y han herido a dos civiles y varios soldados israelíes.” Ante esta situación, Donatella Rovera, investigadora de Amnistía Internacional sobre Israel y los Territorios Palestinos Ocupados, manifestó su repulsa frente a cualquier ataque contra civiles: “Las fuerzas israelíes y los grupos armados palestinos deben cesar de inmediato los ataques y las acciones que ponen en peligro la vida de la población civil de Gaza y del sur de Israel.” Durante el período de tregua y a pesar del bloqueo, Hamás continuó contrabandeando y acumulando su arsenal, tal como anunció que haría al día siguiente de que la tregua entrara en vigencia, a pesar de que el fin del contrabando había sido una de las condiciones israelíes para aceptar el alto al fuego.

Bloqueo de Gaza

La entrada de mercancías, incluyendo alimentos, medicinas, materias primas y carburante, así como los suministros de electricidad y agua, y el movimiento de personas entre la Franja de Gaza y el exterior han estado controlados y limitados por el gobierno israelí los dieciocho meses previos al bombardeo, política que ha sido criticada como una estrategia para desacreditar al gobierno de Hamás frente a los palestinos por varias ONGs pro-derechos humanos, que el 6 de marzo de 2008 presentaron un informe en el que consideraban que la situación de la población de la Franja de Gaza era la peor desde la Guerra de los Seis Días. Según el mismo informe, ‘“El aislamiento y la pobreza están generando un aumento de los niveles de violencia por los cuales tanto palestinos como israelíes están sufriendo las consecuencias.”

A principios de 2008, las autoridades de Hamás junto con la población civil derribaron en varios puntos la frontera entre Gaza y Egipto, con el objetivo de conseguir comida, combustible y bienes de primera necesidad. El apoyo popular a Hamás ha crecido con la carestía, por lo que el gobierno israelí decretó un alto al fuego y levantó parcialmente el bloqueo en ciertos momentos para permitir la entrada de bienes de primera necesidad para la población. Según informa Amnistía Internacional, la ruptura de dicho alto el fuego el 5 de noviembre intensificó el bloqueo, reduciendo los suministros de ayuda humanitaria y artículos de primera necesidad a un goteo intermitente. Los cortes de energía afectan todos los aspectos de la vida: las infraestructuras de agua y saneamiento se deterioran y los hospitales no pueden mantener servicios esenciales.

El día anterior al bombardeo, Israel había permitido la entrada de varios camiones en la Franja de Gaza, con el fin de ocultar la operación a Hamás permitiendo el aprovisionamiento de medicinas, combustible y alimento a la población.

Posibles motivaciones políticas

Según algunos medios y organizaciones, esta ofensiva se encontraría enmarcada en la pre campaña de las elecciones a Primer Ministro de Israel que se celebrarán el 10 de febrero de 2009, y que enfrenta, como principales favoritos, a Tzipi Livni, ministra de exteriores israelí; y a Benjamín Netanyahu, del partido opositor Likud. Según aportó El País, los lanzamientos de cohetes desde la Franja de Gaza han causado que la intención de voto se haya ido inclinando hacia la extrema derecha, hecho que provocó respuestas cada vez más duras por parte de Livni y Netanyahu. Hasta que el gobierno no endureció su discurso, el líder de la oposición encabezaba ampliamente las encuestas con una diferencia que se ha estrechado. Según un sondeo publicado por el diario “Ha’aretz” el 1 de enero de 2009, el Partido Laborista israelí era el principal ganador de la guerra contra Hamás. Su líder, el ministro de Defensa Ehud Barak, habría conseguido grandes logros según el sondeo. También la ministra de exteriores, Tzipi Livni y el líder de la oposición, Netanyahu gozaban de mayor respaldo entre los israelíes. Por contra, varias formaciones ecologistas y de izquierdas, como el partido Meretz han manifestado su rechazo.

Por otro lado, el posible temor israelí a una política más relajada hacia Hamás por parte de Barack Obama cuando sea investido presidente, hizo considerar a algunos medios que este ataque se hubiera planificado para evitar que el nuevo gobierno estadounidense tenga capacidad de reacción. Obama sin embargo no quiso hacer comentarios sobre la operación, aunque dijo que Israel es “uno de nuestros grandes aliados, el más importante en la región”, y trabajará de cerca con ellos, de forma “que se promueva la causa de la paz”, para lo que será preciso también trabajar con los palestinos.

Planificación y objetivos

Tzipi Livni, Ministra de Relaciones Exteriores israelí, y candidata de Kadima a las elecciones a Primer Ministro de Israel.

La planificación de la operación en sí se inició más de seis meses antes de que finalmente fuera ejecutada, e incluyó una gran operación de inteligencia para desactivar los objetivos de seguridad de Hamás. Llegó al escritorio del ministro de defensa, Ehud Barak, para su aprobación el 19 de noviembre, aunque no fue sino hasta el 18 de diciembre que se reunió con el primer ministro, Ehud Olmert, para aprobar la misma; posteriormente se retrasó a fin de ver cómo reaccionaría Hamás después de la expiración del alto el fuego.

El 24 de diciembre el gabinete israelí se reunió con la intención de discutir la jihad global, pero en realidad se reunieron para hablar de la operación propuesta, que se aprobó por unanimidad. La ministra de relaciones exteriores, Tzipi Livni, informó al presidente de Egipto, Hosni Mubarak, de la decisión en El Cairo. Finalmente, una reunión final de los jefes de defensa e inteligencia se llevó a cabo en la mañana del 26 de diciembre, seguida de una reunión entre Olmert, Livni y Barak. Se dio la orden definitiva para el funcionamiento de la Fuerza Aérea Israelí, y durante esa misma noche y la mañana del 27 de diciembre se informó de la decisión tomada a diversos dirigentes políticos israelíes.

Varias acciones se han tomado para engañar a Hamás, entre ellos la reapertura de los cruces de frontera el día 26 y el anuncio de que las deliberaciones sobre el curso de acción a tomar continuarían el 28 de diciembre.

Los objetivos de los bombardeos israelíes están relacionados con toda la infraestructura, tanto militar como civil, de Hamás, y su Gobierno en la Franja de Gaza. El Gobierno de Hamás cuenta con un cuerpo propio de polícia, denominado Fuerza Ejecutiva, que dispone de comisarías en los barrios de las principales ciudades de Gaza. Este cuerpo fue uno de los primeros objetivos de los bombardeos, que destruyeron la práctica totalidad de las comisarías, y provocaron la muerte del jefe principal de Fuerza Ejecutiva, general Tawfik Jaber. También fueron bombardeadas las sedes ministeriales, la oficina del Primer Ministro Ismail Haniye, así como las casas particulares de las principales personalidades de la organización. Es de destacar que, hasta el momento, no se ha reconocido la baja de ninguna de dichas personalidades, pues se estima que se encuentran ocultas de los bombardeos en refugios. Los bombardeos sobre comisarías de policía y casas particulares dejaron sin embargo un importante saldo de víctimas civiles, pues generalmente se encuentran en barrios densamente poblados.

En el segundo día de ofensiva, Israel bombardeó los túneles subterráneos que comunican la Franja de Gaza con Egipto pues, según las fuerzas israelíes, podrían ser utilizados para el contrabando de armas y explosivos, e incluso de personas para entrenar como suicidas. También han sido bombardeadas hasta ahora seis mezquitas, pues según Israel, eran utilizadas para “actividades terroristas”. La Universidad Islámica de Gaza así como sus edificios dependientes, considerada uno de los símbolos del poder de Hamás, fue bombardeada porque, de acuerdo con información de inteligencia recopilada por las FDI y el Shin Bet, se estaba utilizando como un laboratorio para desarrollar armas quimicas, cohetes y explosivos. También han sido bombardeados varios edificios en los que el ejército israelí consideraba que había arsenales de armas o cohetes, o cobijaban actividades relacionadas con los grupos armados palestinos, entre los que se encuentran un polideportivo y varios campos de entrenamiento de Hamás. El sexto día de bombardeos, Israel atacó el edificio del Consejo Legislativo Palestino en Gaza, que es la sede del poder legislativo en la Franja de Gaza.

Desarrollo

Un caza F-16 de la Fuerza Aérea Israelí como los utilizados para los bombardeos sobre la Franja de Gaza.

Un helicóptero Apache, utilizados en la operación por la Fuerza Aérea Israelí.

La Fuerza Aérea Israelí utilizó al menos 88 aviones de combate, incluyendo bombarderos F-16 y helicópteros Apache, en una serie de ataques aéreos con más de 40 objetivos, utilizando unas 100 toneladas de bombas durante los operativos, causando la muerte de al menos trescientas personas e hiriendo a otras mil cuatrocientas. Hamás reconoció que unos ciento cuarenta de los muertos p

ertenecían a las diferentes ramas de la organización, incluyendo al jefe de policía palestino Tawfiq Jabber. Sin embargo, un gran número de mujeres y niños resultaron también víctimas. El anterior ministro de información palestino declaró que no era un ataque a Hamás sino a toda la población palestina.

Día 27 de diciembre

El bombardeo se inició durante la mañana del sábado, día sagrado de la religión judía, desde las 9:30 de la hora local concentrados en las ciudades de Gaza, Rafah y Jan Younis. En el curso de los bombardeos se destruyeron multitud de edificios relacionados con Hamás y la Autoridad Palestina, centrándose en la mayor parte de las sedes de Fuerza Ejecutiva (policía) o centros de entrenamiento, aunque también se destruyeron una mezquita y varias carreteras. El bombardeo sobre el cuartel general de la policía de Ciudad de Gaza mientras se preparaba la ceremonia de graduación de la policía regular y de tráfico provocó la muerte de al menos cuarenta personas, entre las que se encontraba el jefe principal de Fuerza Ejecutiva, general Tawfik Jaber. La primera oleada de bombardeos acabó con la destrucción de sus objetivos en unos 4 minutos.

Día 28 de diciembre

Durante la segunda jornada de bombardeos, que tuvo lugar durante la tarde del domingo 28, el objetivo fue la llamada, una franja de separación entre Gaza y Egipto, bajo la cual constantemente se descubren túneles que fuentes israelíes han señalado que son usados para contrabando de todo tipo de productos, desde alimentos a armas. Así mismo, el consejo de ministros israelí celebrado ese mismo día dio orden de movilizar a más de seis mil quinientos reservistas, ante la posible invasión terrestre de la Franja.

Durante la noche del 28 al 29 de diciembre, la Fuerza Aérea Israelí bombardeó varios símbolos representativos de Hamás: el Ministerio de Interior y la Universidad Islámica de Gaza, así como la sede del Comité Olímpico, estaciones policiales e instalaciones de seguridad de Hamás en Gaza, entre otros cuarenta objetivos. El ataque sobre varios puntos de Gaza dejó al menos unos siete muertos, seis de los cuales eran niños, según fuentes hospitalarias; el impacto de un misil israelí en Jabalia, al norte de Gaza, contra su vivienda familiar provocó la muerte de cinco niñas, todas ellas hermanas. Según la agencia de noticias Maan, “la búsqueda de refugio para los niños de Gaza se ha vuelto imposible por la falta de instalaciones debidamente reforzadas”.

Día 29 de diciembre

El tercer día consecutivo de bombardeos, un balance de los servicios de Emergencia de Gaza informó que las víctimas ascendían a mil cuatrocientos veinte heridos y más de trescientos muertos, de los que más de medio centenar son civiles según una agencia de la ONU. El jefe de la Oficina palestina de Sanidad, Bassam Naim, señaló que “podría haber decenas de cadáveres bajo los escombros” de los edificios e instalaciones bombardeadas. El primer fallecido debido a los cohetes Qassam lanzados el día 29 desde la Franja fue un obrero israelí de origen árabe. A última hora de la tarde moría un israelí y cinco resultaban heridos en la ciudad de Ascalón, como consecuencia del impacto de un cohete lanzado desde la Franja. Menos de una hora después moría una mujer israelí en Ashdod por el impacto de otro cohete. Mientras tanto, al terminar la jornada se contaban más de 350 muertos y 1.600 heridos palestinos.

Las autoridades israelíes ordenaron a los periodistas que “abandonaran las áreas colindantes a la zona”, que fueron declaradas “zona militar cerrada”, extendiéndose entre dos y cuatro kilómetros más allá de Gaza. Cientos de tanques israelíes se apostaron y permanecían alineadas cercando Gaza, dónde sólo las carreteras asfaltadas y los principales núcleos urbanos estaban abiertos al tránsito civil. A quinientos metros del Paso de Eretz, el más usado habitualmente para el tráfico de personas, dos docenas de tanques estaban desplegados mientras más al sur, a un kilómetro de Nakhal Oz, el puesto fronterizo más empleado para la entrada de suministros y víveres a Gaza, una dotación policial impedía el paso. Daniel Seaman, portavoz del gobierno israelí, declaró en Sderot, la ciudad israelí más cercana a la Franja, confiar en que “no será necesaria una incursión terrestre, aunque eso depende sólo de Hamás”; “Nos fuimos de Gaza hace tres años, y no queremos volver”, dijo Seaman, “Pero lo haremos si es necesario”.

Fuentes militares citadas por el diario israelí “Haaretz” afirmaron que el brazo militar de Hamás, las Brigadas de Izz ad-Din al-Qassam, “está intacto y capacitado para llevar a cabo operaciones significativas en un futuro cercano”. Las fuerzas de tierra de Israel han sido por otro lado informadas de las misiones que tendrán que realizar, incluyendo los movimientos para localizar y neutralizar las fuerzas y estructuras milicianas de Hamás.[

Día 30 de diciembre

El día cuarto de ofensiva se saldó con al menos diez palestinos muertos y cuarenta heridos, situándose la cifra de víctimas de los bombardeos en unos 380. Los principales objetivos de los bombardeos fueron edificios relacionados con la infraestructura de Hamás y las casas particulares de los dirigentes de la organización. Según Ha’aretz, el primer ministro israelí informó al presidente Shimon Peres de que la operación militar estaba “en sus fases iniciales”. Israel permitió la entrada en la Franja de un convoy de camiones con ayuda humanitaria.

El ejército israelí atacó al barco chipriota Dignity que transportaba 4 toneladas de ayuda humanitaria (principalmente medicamentos y víveres) y 16 activistas (algunos de ellos médicos), hacia la región de Gaza. Según un tripulante, corresponsal de CNN, “el barco israelí persiguió primero durante 30 minutos al bote con ayuda humanitaria en aguas internacionales frente a la costa del mar Mediterráneo de la Franja de Gaza. De pronto, chocó al “Dignity” sin advertencia previa.” La organización norteamericana de derechos humanos Palestina Libre denunció que el ataque se produjo fuera el área de exclusión, a 75 millas de la costa. Mientras tanto el bando israelí aduce que se le hicieron advertencias por radio que no fueron respondidas desde el Dignity. Finalmente, la embarcación averiada llegó al puerto de la ciudad libanesa de Tiro, desde donde se reanudaron los esfuerzos para hacer llegar la ayuda a Gaza, solicitando otra nave para la tarea.

Dos de los cohetes lanzados desde la Franja de Gaza impactaron en los alrededores de la ciudad israelí de Beer Sheva, lo que supone el punto más lejano alcanzado por un cohete lanzado desde la Franja. Las Brigadas de Izz ad-Din al-Qassam, brazo armado de Hamás, se responsabilizaron de los lanzamientos, afirmando que alcanzarán objetivos más lejanos si el ejército israelí continúa con su ofensiva.

El secretario general de Naciones Unidas, junto con los ministros de asuntos exteriores de la Unión Europea, así como los de Rusia y Estados Unidos (integrantes del Cuarteto de Mediadores para Oriente Próximo), solicitaron un “inmediato alto el fuego“.El ministro de exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, afirmó que el objetivo era lograr “una tregua humanitaria inmediata” de 24 o 48 horas, con el objetivo de detener los bombardeos durante este período para permitir el acceso a la ayuda humanitaria a la población civil palestina. Según declaraciones del ministro de Bienestar israelí, Israel podría considerar dicha tregua, siempre que Hamás demostrase que detendría el lanzamiento de cohetes. El ejército israelí recomendará al primer ministro Olmert que intente lograr una tregua de 48 horas antes de iniciar la posible invasión por tierra, basándose en la propuesta de Bernard Kouchner, ministro de Exteriores francés.

Al cerrar el día se contabilizaban 363 muertos y 1.750 heridos palestinos.

Día 31 de diciembre

Doce misiles israelíes fueron lanzados durante la noche sobre los túneles del paso de Rafah, horas después de que Egipto anunciara su cierre ante el ataque anunciado por Israel, según la agencia de noticias Maan. Los proyectiles eran bombas sísmicas (que pueden causar pequeños terremotos) dejaron boquetes de más de 30 metros de profundidad. El presidente egipcio Hosni Mubarak declaró anoche que sólo volverá a abrir el paso de Rafah cuando esté bajo control de la Autoridad Palestina y de los observadores de la UE. Al término de la reunión mantenida el día 30, la UE manifestó su disposición a enviar una misión a Rafah para la reapertura del acceso a Egipto y a “ampliar su asistencia a otros puntos de paso, una vez que las cuestiones relativas a la seguridad hayan tenido una respuesta satisfactoria”.

En las primeras horas de la madrugada los bombardeos provocaron la muerte de un médico palestino. Los objetivos fueron edificios gubernamentales, en su mayoría bombardeados ya en jornadas previas, como la oficina del Primer Ministro, la sede del Ministerio de Interior, y una casa particular en el campo de refugiados de Jabalia. Según el ejército israelí, la oficina de Ismail Haniye era “un objetivo gubernamental que también había servido como “centro de planificación, apoyo y financiamiento de actividades terroristas“. Fuerzas de Defensa israelíes añadieron que también se atacó un campo militar y un lanzacohete de Hamás, según el diario Ha’aretz. Aunque el mal tiempo impidió algunas operaciones aéreas, el Ejército utilizó buques de guerra y vehículos con artillería para bombardear el norte y el centro de Gaza. Las víctimas mortales del conflicto ascienden a 375 y 1.720 heridos, cientos de ellos de gravedad. Según informa el Ministerio de Sanidad de Hamás, el quince por ciento de los 376 muertos en Gaza eran mujeres y niños. Asimismo, el 45 por ciento de los heridos corresponde a menores de edad. Al cerrar el día se contabilizaban 393 muertos y 1.900 heridos palestinos, según datos del Ministerio de Sanidad de Hamás en Gaza. Según los servicios de emergencia de Gaza alrededor del 40% de los muertos eran civiles (unos 160).

Mientras tanto, las milicias palestinas lanzaron medio centenar de cohetes y proyectiles de mortero hacia el sur de Israel, dos de los cuales alcanzaron de nuevo la ciudad de Beer Sheva. Uno de ellos alcanzó un colegio, y el otro una zona residencial, sin causar víctimas ninguno de los dos. Se estima que los cohetes que están alcanzando Beer Sheva, que nunca antes había sido alcanzada por un cohete lanzado desde la Franja de Gaza, son del tipo Grad, que tienen mayor alcance y puntería que los Qassam.

El Ejército israelí ha finalizado los preparativos de la invasión terrestre, aunque no iniciará la incursión hasta recibir orden del Gobierno. El portavoz del Ministerio de Exteriores israelí se refirió a la tregua propuesta el día anterior por la Unión Europea diciendo que “no contiene ningún tipo de garantía de que Hamás vaya a detener el lanzamiento de cohetes y el contrabando“. Por lo tanto “no es realista esperar que Israel vaya a declarar unilateralmente un alto el fuego sin mecanismos que aseguren el cese de los disparos y del terrorismo por parte de Hamás“, aunque también reconoció que todavía no se había rechazado definitivamente dicha propuesta, pues se estaba barajando junto a otras. Finalmente, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, Andy David, afirmó posteriormente que “la iniciativa (francesa) puede considerarse rechazada oficialmente“.A pesar de ello, el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, ha declarado que la comunidad internacional debe seguir “insistiendo” para que Israel acepte “un alto el fuego inmediato y urgente”. Mahmud Abbas, presidente de la ANP, ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que apruebe una resolución en favor de un alto el fuego inmediato en la Franja de Gaza.

El ejército del aire israelí bombardeó una mezquita en el sur de la Franja de Gaza, pues según informaciones del Shin Bet, ésta había sido convertida en un arsenal de cohetes Qassam y Katyusha. También continuaron los bombardeos sobre los túneles que unen Gaza y Egipto. Según información de Ha’aretz, el ministro israelí de exteriores Ehud Barak solicitó a su Gobierno la aprobación de la movilización de otros 2.510 reservistas, que de aprobarse se sumarían a los 6.700 reservistas ya movilizados.[

Al cerrar la jornada los muertos palestinos alcanzaban los 400, mientras que los heridos ascendieron a 1900. Un Informe de la ONU reveló que al menos el 25% de ellos son civiles y que, como mínimo, 42 de las víctimas fatales fueron niños.

Día 1 de enero

Israel llevó a cabo un asesinato selectivo en el que murió Nizar Rayyan, profesor de la Universidad Islámica de Gaza y uno de los principales líderes y comandantes militares del Hamás, junto a nueve miembros de su familia, tras el bombardeo de su domicilio en Jabalia. Rayyan, Doctorado en Filosofía Islámica, era considerado el dirigente más importante del norte de la Franja de Gaza. Se encargaba de coordinar la rama política -el partido- y la militar -las Brigadas de Izz ad-Din al-Qassam- de la organización islamista, y era considerado uno de los máximos dirigentes de la línea dura de Hamás.

También fue bombardeada una mezquita en Jabalia, que era utilizada por Hamás como centro de reunión y suministro de armas, así como de lanzamiento de cohetes contra Israel. Las Fuerzas de Defensa israelís emitieron un comunicado que afirmaba que seguirán atacando cualquier objetivo usado por terroristas, “incluso si lo hacen desde importantes centros religiosos o culturales”.

Unos 443 extranjeros que viven en la Franja de Gaza podrían salir el día 2 del territorio, por el cruce fronterizo de Erez, según informó un enlace militar israelí, lo que desde medios se ve como una posible preparación para una escalada de los ataques.

Estados Unidos y Reino Unido se negaron a apoyar una propuesta presentada por Libia (en nombre de la Liga Árabe) en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas instando al cese inmediato de las operaciones israelíes, al considerar que no tenía en cuenta los ataques de Hamás.

En el sexto día de bombardeos, la aviación israelí bombardeó dos viviendas en el campamento de refugiados de An Nusseirat, produciendo decenas de heridos. El bombardeo de la casa de Abu Musa Ad Diry, en el barrio de As Sabra (Gaza) provocó otros 20 heridos, y fue bombardeado el Consejo Legislativo Palestino, también en Gaza. Al menos 5 personas murieron tras el bombardeo del barrio de Ash Shaboura, en Rafah. También hubo fallecidos tras los bombardeos en Jabalia y en el sur de la Franja, y en el este de la ciudad de Gaza debido a una incursión terrestre de tropas israelíes que se enfrentaron con miembros de las Brigadas de Izz ad-Din al-Qassam, según la agencia palestina de noticias Maan, que informó que desde el 27 de diciembre alrededor de 2.000 personas han resultado heridos, 250 de ellos de gravedad, y al menos 417 han muerto debido a los ataques israelíes sobre la Franja de Gaza.

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